Historia

Entrada triunfal del patricio Juan Pablo Duarte a la ciudad de Santo Domingo luego de proclamada la independencia.

El Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, quien había llegado el 15 de marzo (estamos en el 1844) a bordo de la goleta Leonor, hace su entrada en la ciudad de Santo Domingo:

Amanece «agolpada una inmensa multitud en los alrededores de la Puerta de San Diego”.

Una comisión de la Junta Central Gubernativa bajó al muelle a las siete de la mañana con el objeto de ofrecer al libertador los saludos oficiales.

Cuando Duarte puso el pie en tierra, las tropas, alineadas frente al puerto, rindieron honores, y las baterías del Homenaje lo saludaron con los disparos de ordenanza.

El Arzobispo don Tomás de Portes e Infante fue el primero en estrechar entre sus brazos al apóstol y en darle la bienvenida, en nombre del pueblo y de la Iglesia, con las siguientes palabras:

‘¡Salve, Padre de la Patria!’

El desfile desde el muelle hasta el Palacio de Gobierno se inició en medio de aclamaciones incesantes.

Al pasar la comitiva por la Plaza de Armas, se levantó de improviso un clamor unánime para pedir a la Junta Central Gubernativa que confiriera al prócer el título de General en Jefe de los Ejércitos de la República.

Desde el Palacio de Gobierno, en donde la Junta Central le entregó las insignias de General de Brigada, el Padre de la Patria se encaminó, seguido de una muchedumbre frenética, hacia la casa que ocupaba su familia en la calle ‘Isabel la Católica’, antigua “calle Del Comercio”.

Cuenta Rosa Duarte que «a las dos de la tarde notó el General Sánchez que las ventanas de Duarte no tenían banderas; pidió unos velos blancos y él mismo formó con ellos unas banderas que colocó en las ventanas con aplausos de todos, diciendo:

‘hoy no hay luto en este casa*, no puede haberlo, la Patria está de plácemes, viste de gala, y Don Juan ( su padre) mismo desde el cielo bendice y se goza en tan fausto día». ( su padre había fallecido el 25 de noviembre del año anterior 1843).

Duarte estaba exiliado en Curazao al momento de la Independencia y fue enviado a buscar en la goleta «Leonor».

El 3 de agosto de 1843, en pleno preparativo para organizar el movimiento de independencia, Duarte tiene que abandonar el país de manera clandestina hacia Curazao por su conducta insurgente, y ante la persecución implacable del gobierno haitiano, donde le sorprende la noticia de la muerte de su padre el 25 de noviembre de ese año.

(Cita de «El Cristo de la Libertad», Joaquín Balaguer, tomado del Diario Libre, «Los lugares de la independencia: La Puerta de San Diego», 19-marzo-2010)

Foto: la gráfica es ilustrativa y no necesariamente corresponde al hecho narrado en el artículo.

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