Las Incongruencias del Sistema que Gobierna en un Estado de Derecho
Autor: Alexis Castillo
Señores lectores, amigos míos, espero que al momento de leer estas líneas se encuentren bien.
Quiero iniciar agradeciendo a un buen amigo con quien compartí unas palabras recientemente. Mientras yo salía de realizar mis ejercicios, él llegaba al mismo lugar o quizá ya tenía un rato allí y aprovechamos la ocasión para conversar.
Mi amigo es un profesional con dos licenciaturas. Una la ejerce prestando servicios a terceros, y la otra la aplica en su propio esfuerzo como productor agrícola mediano. En ese ámbito concentra gran parte de sus energías y conocimientos.
Durante la charla abordamos diversos temas relacionados al sector agrícola. Me comentó, por ejemplo, que en su predio cuenta con alrededor de 50 mil mangos y una cantidad similar de guayabas, algunas de estas de gran tamaño, como una que me mostró en la imagen y que alcanzó 2.3 libras.
Entre los temas tratados estuvo la difícil situación que enfrentan los pequeños y medianos productores frente a los llamados “burócratas del campo”, que manejan grandes extensiones y que acaparan productos como mango, guayaba, naranjas, limones o chinolas, entre otros. En contraste, productores de provincias como Azua deben enfrentar innumerables obstáculos para colocar sus productos en el mercado.
Me relató que ha intentado establecer acuerdos con grandes cadenas de supermercados, tanto en Azua como en Santo Domingo. Sin embargo, las gestiones se diluyen en el momento en que los gerentes de compras se enteran de que se trata de productores locales. Prefieren abastecerse en el extranjero, incluso en países de América Latina como Perú o Costa Rica.
La situación se torna aún más absurda cuando observamos la disparidad entre la producción y el consumo. Mi amigo ha invertido más de 300 mil pesos únicamente en las fundas protectoras para sus frutas. Y, aun así, ni regaladas las aceptan. Mientras tanto, en los supermercados la libra de guayaba se vende a 52 pesos, aunque una sola de las que él produce equivale a cinco de las que allí se comercializan, muchas veces de calidad inferior.
Esto sin mencionar la inversión en sistemas de riego, tecnologías de producción, mano de obra, y las deplorables condiciones de las carreteras interparcelarias en la zona.
Según datos del Ministerio de Agricultura, la provincia de Azua concentra cerca del 20 % de la producción nacional de frutales, especialmente mango y guayaba, gran parte de los cuales no logra colocarse en el mercado formal. Esta cifra evidencia la paradoja: se produce en abundancia, pero el consumo y la comercialización favorecen a importadores y grandes cadenas en lugar de fortalecer al productor local.
Estas son, precisamente, las incongruencias de nuestro llamado Estado de derecho. El pequeño y mediano productor agrícola parece no tener espacio en este sistema neoliberal, que margina a quienes más trabajan y apuesta por los grandes grupos que concentran los beneficios.
Exportaciones de mango dominicano crecen en 2024
La industria del mango en la República Dominicana continúa su expansión. Según el portal fructicola y datos del Clúster del Mango Dominicano, se proyectaba un incremento en las exportaciones de entre un 25% y 30% en 2024, alcanzando entre 2.8 y 3 millones de cajas de 4 kg, en comparación con el año anterior.
Azua entre las principales zonas de producción
Las principales zonas productoras de mango en el país incluyen San Cristóbal, Peravia, Azua y San Juan de la Maguana, con Neyba y Barahona representando poco más del 85% del área de producción total. Según la Dirección General de Riesgos Agropecuarios (DIGERA) en 2023, Azua contaba con 71 productores certificados para exportar a Estados Unidos, lo que convierte esta provincia en la segunda más productora del país. A pesar de estos logros, los pequeños y medianos productores no tienen mucha cabida.
Variedades destacadas
Las variedades de mango más exportadas desde la República Dominicana son:
En particular, la variedad Mingolo es muy apreciada en mercados como Estados Unidos y Europa por su sabor dulce y textura.
Retos y desafíos
A pesar del crecimiento, la industria enfrenta desafíos como los efectos del cambio climático, que afectan la floración y las actividades culturales para la producción en diferentes meses del año. Sin embargo, la asociatividad de los productores y el apoyo de instituciones públicas y privadas han contribuido al impulso de la producción y comercialización para exportación, pero para los medianos y pequeños productores en Azua se ha hecho difícil.
Surgen entonces algunas preguntas necesarias:
– ¿Qué harán las organizaciones de productores agrícolas de Azua para buscar nuevos mercados y garantizar la venta de sus cosechas?
– ¿Qué acciones tomarán las autoridades del sector para apoyar a los hijos de Machepa, es decir, a los pequeños y medianos productores?
– ¿Será que quienes ocupan puestos claves para diseñar políticas públicas en beneficio de estos productores se benefician más bien de las estructuras burocráticas, en detrimento de quienes verdaderamente cultivan la tierra?
Es momento de replantear las políticas de apoyo al campo. Se requiere:
1. Fortalecer las cooperativas y asociaciones de productores, brindándoles acceso real a mercados nacionales e internacionales.
2. Mejorar las infraestructuras rurales, especialmente las carreteras interparcelarias.
3. Implementar programas de financiamiento y asistencia técnica, que permitan al productor competir en condiciones justas frente a los grandes importadores.
Solo con medidas concretas lograremos que el sudor del campesino sea valorado como corresponde y que el fruto de su trabajo no se pierda en el abandono de un sistema que, irónicamente, debería garantizar equidad y oportunidades.
Les invito a reflexionar, leer y comentar. Sus opiniones siempre serán valiosas.






